Muchas historias se van a contar —y se están contando— de lo que pasó en la reciente Convención Bancaria. La banca con el discurso de solidez en medio de incertidumbre global, tensiones comerciales y un entorno donde la regulación pesa cada vez más.
Pero hay un dato que salió ya casi al final —cuando la formalidad empezó a aflojar— que vale la pena seguir.
Llamó la atención ver más activo a Ángel Cabrera, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), en medios. Desde ahí se buscó mandar un mensaje de certidumbre en un momento donde el regulador quiere dejar claro que la prioridad es la estabilidad, sin cerrar la puerta a nuevos modelos digitales.
Y en ese contexto soltó un dato: actualmente hay ocho solicitudes en análisis para obtener una licencia bancaria en México, y una más en fase de inicio de operaciones.
Ya he hablado de algunas de estas historias, pero sirve ponerlas juntas para ver cómo se está moviendo el tablero.
De esas ocho solicitudes, seis pueden confirmarse porque sí aparecen en los registros de la autoridad. Hay otras dos que no están en esos registros, pero por lo que han dicho y lo que se ha publicado en medios, es muy probable que ya estén en proceso.
Las seis confirmadas
Aunque algunas ya se mueven como bancos, todavía no lo son formalmente. Aquí la lista:
Mercado Libre. Hace algunos años, un textoservidor que comparte nombre y apellido conmigo adelantó en un medio llamado Día Fintech que el gigante del comercio electrónico tenía la intención de ser banco.
La razón principal, más allá del discurso de inclusión financiera, pasa por la regulación. Su licencia de IFPE le ha generado fricciones por los servicios que hoy ofrece, por lo que una licencia bancaria le daría mayor claridad operativa, aunque también implicaría ajustar o incluso dejar algunos productos, como los relacionados con criptomonedas.
Konfío. Desde 2022 se hablaba de esto. Aunque en su momento no lo confirmaron, meses después reconocieron el interés por obtener una licencia bancaria. Buscan ampliar su alcance en el segmento pyme con una oferta más completa.
Finsus. Es de los procesos más avanzados. Todo apuntaba a que la autorización llegaría desde finales del año pasado, pero algunos temas regulatorios frenaron el visto bueno. Se mantiene como una de las candidatas más cercanas.
Masari Casa de Bolsa. En la convención se habló mucho del interés de bancos por adquirir casas de bolsa para fortalecer su negocio. Aquí el movimiento es al revés: una casa de bolsa que busca convertirse en banco. Hay poca información pública, pero el proceso existe.
Crediclub. La sofipo regiomontana ya formalizó su intención hacia el cierre de 2025. Detrás hay una estrategia de crecimiento respaldada por inversionistas, con el objetivo de dar el salto a banca múltiple. El proceso sigue en curso.
Banco de Durango. Un proyecto del que ya se ha hablado antes. Ha recibido diversas observaciones del regulador sobre su modelo de negocio, pero sus inversionistas mantienen la apuesta. La propuesta —vinculada a una universidad privada— sigue bajo revisión.
Las dos posibles
Aquí entran dos jugadores que no aparecen en la información pública de la CNBV, pero que por declaraciones y reportes es probable que ya estén en proceso.
ION Financiera. Sofom con presencia en el mercado hipotecario. Desde hace tiempo ha planteado la posibilidad de convertirse en banco. En el camino ha recibido observaciones por parte de calificadoras, lo que ha marcado el ritmo de esa intención.
Naranja X. El banco digital de Grupo Financiero Galicia. Hace unas semanas se reportó desde el extranjero que solicitó licencia para operar como banco en México. Es un movimiento reciente y todavía con poca visibilidad en el mercado local.
La que ya no tarda
Y para cerrar, está el caso de Nu México, que ya recibió autorización para constituirse como institución de banca múltiple y que solo espera el aval regulador para iniciar operaciones...y ahora sí, compita de tú a tú con los que tanto se han quejado del piso parejo.
Vamos a ver cuántos de estos sí llegan y cuántos se quedan en el intento. Porque querer ser banco es una cosa… y que te dejen serlo, es otra.


